Alcañiz | Una tarde de cine con un ex-agente del CNI

ALCAÑIZ | ROBERTO SÁNCHEZ

Es el tercer año que me desplazo a Alcañiz para acompañar una película que se encuadra dentro de las actividades del FAN. Este año se trata de ilustrar el sugerente tema de “Espías y Espíritus”, como programador y responsable del cine fórum de la subsede, escojo la película Spy Game (Juego de espías) (Tony Scott, 2001). Prefiero, en este caso, adentrarme en el atractivo y no menos inquietante mundo de los espías, sabiendo que estaré acompañado de Jaime Rocha, un ex­-agente de CNI. La oportunidad de preguntar a un “espía de verdad”, en amigable charla, sobre la verosimilitud de las tramas que desarrolla la película de Tony Scott me parece una oportunidad única, pero que deseamos pueda repetirse.

Luego, dada la afabilidad y el don de gentes de Jaime, un militar de la armada, un veterano de “mil batallas” en la clandestinidad, todo parece muy sencillo, y eso nos permite conocer de primera mano unas cuantas historias sobre las actividades de nuestro servicio secreto y el importante papel que jugaron en el concierto internacional.

Terminada la película, yo le lanzo unas cuantas preguntas, el responde con gran sinceridad (aunque está claro que nos relata solo aquello que no compromete a “terceros”); el público, que ha asistido a la proyección con creciente interés, termina embelesado por el fácil verbo de Jaime Rocha, un excelente comunicador, que responde con estudiada candidez y proximidad a todo aquel que le inquiere sobre un oficio tan arriesgado como el suyo.

Jaime Rocha, nos adelanta algunos de los contenidos de Operación “El Dorado Canyon”,  su primera novela, que está a punto de publicarse, en la que nos confiesa con insistencia, que  todo lo narrado sucedió realmente. Si quieren saber el papel que jugó en CNI (él fue uno de los agentes de campo) en el largo conflicto entre Estados Unidos y la Libia de Muamar el Gadafi, siempre considerado como un peligroso terrorista, un líder que había financiado a otros grupos terroristas (por ejemplo, ETA) y promovido algunos de los más terribles atentados,  desde los años 80 del siglo pasado. Es la primera vez en la que un miembro de los servicios secretos españoles relata una parte de sus actividades, y esperamos expectantes que en la próxima edición del FAN, vuelva a acompañarnos llevando su libro bajo el brazo y que sus prometidas memorias, que leeremos con avidez, estén ya terminadas o casi.

Hemos descubierto en Jaime Rocha a un persona entrañable,  que puede iluminar muchos pasajes de esa actividad llena de claroscuros, que es el espionaje, una de las fuentes inagotables del género negro.