Borja | Novela negra y los poderes en la sombra: Fermín Bocos presenta ‘Algo va mal’

BORJA | INÉS ESCARIO

El escritor santanderino presentó su última novela, ‘Algo va mal’, para el público de Borja en formato ‘streaming’

El escritor Fermín Bocos (Santander, 1949) presentó el viernes 22 de enero su última novela, ‘Algo va mal’, que es, como él mismo define, un thriller, pero a la vez una novela sobre el poder, la política, los medios de comunicación y la corrupción.

El periodista atendió desde su residencia en Madrid al público de Borja, que le esperaba al otro lado de la pantalla en un encuentro con lectores telemático. Entre los asistentes se encontraban los integrantes del Club de Lectura de la Biblioteca de Borja, que leerán próximamente ‘Algo va mal’, y el concejal de Cultura, Patrimonio y Educación, Jorge Jiménez. Como recordó Jiménez, Borja es una de las veintidós sedes aragonesas en las que se celebra el FAN, con encuentros literarios como el de la autora Elia Barceló o el concurso de microrrelatos.

Fermín Bocos, conociendo al autor de ‘Algo va mal’

Fermín Bocos ha dirigido y presentado diversos informativos y programas de actualidad, tanto en emisoras de radio como en televisión. Ha trabajado en Cadena SER, RTVE, COPE y formó parte del equipo fundacional de Telemadrid. Ha dado clases en la Universidad Carlos III de Madrid y, en la actualidad, es columnista político para la agencia de noticias Europa Press y otros diarios digitales.

Desde hace más de dos décadas combina su faceta periodística con la literaria. Ha publicado ‘El libro de Michael’ (1998), ‘El resplandor de la gloria’ (1999), ‘La venganza de Byron’ (2005) y ‘El informe San Marcos’ (2009) o el libro de viajes ‘Viaje a las puertas del Infierno’ (2015), además de su última novela, ‘Algo va mal’ (2020).

‘Algo va mal’: una novela negra “de arriba a abajo”

Después de la presentación de Bocos por parte de la periodista Inés Escario, el autor introdujo a los asistentes en su novela que es “una novela negra de arriba abajo” con arreglo al canon clásico. De hecho, todo comienza con la aparición del cadáver de Cosme Damián, magnate de los medios de comunicación.

Como relató el narrador, hay un asesino que empieza a operar desde la primera página, un policía abnegado que trata de hacer bien su trabajo y una serie de elementos que funcionan en lo que podemos llamar la subtrama. Estas tramas paralelas al crimen comprenden la falsificación de obras de arte, la aparición de Gibraltar que es clave en el mundo de los negocios turbios y una reunión del elitista Club Bilderberg.

Estos encuentros, relató Bocos, no forman parte de un club secreto, se sabe quiénes acuden a las reuniones anuales, “pero es un club discreto que ejerce un poder en la sombra”. “Participan socios permanentes, desde hace medio siglo, y otros invitados. Es un núcleo de poder al que acuden personalidades del mundo de las finanzas, de los medios de comunicación y de la política”, completó.

Los poderes en la sombra

A través de estos elementos políticos y sociales el autor invita al lector a reflexionar acerca de algo que considera “fundamental”: “Todos tenemos una opinión sobre todo: desde la pandemia, a la nieve o el relevo de la presidencia de los Estados Unidos. Pero esa opinión no es el resultado de la ciencia infusa, sino de la información que hemos ido recibiendo. Y esa información, en el supuesto de que no sea falsa, aunque no haya sido manipulada ha sido agrupada y dirigida para que vaya conformando una dirección determinada que coincida con los intereses de la empresa que está detrás del medio”.

“Todos creemos que tenemos una opinión autónoma, pero en realidad estamos siendo teledirigidos en el sentido griego del término: movidos y manipulados a distancia”

Las relaciones entre la prensa y el poder

En la novela, el periodista también refleja el papel de los medios de comunicación a la hora de dirigir esta opinión pública. Como detalló, muestra unas relaciones tensas de la prensa con el poder. Unas veces muy promiscuas por exceso de contigüidad -que es lo que mata al periodismo- o excesivamente agresivas, algo que acaba rompiendo la ecuanimidad.