Comarca del Aranda | Brea cierra el FAN 2019 con el coloquio sobre ‘Orígenes e hitos de la Novela Policíaca’ y la presentación del libro ‘Los viejos seductores siempre mienten’

COMARCA DEL ARANDA | MARISER GASCÓN

Este viernes, 25 de enero, a las 18.00, el salón de actos de la Biblioteca de Brea de Aragón albergaba dos actos del Festival Aragón Negro, en concreto el coloquio sobre ‘Orígenes e hitos de la Novela Policíaca’ y la presentación del libro Los viejos seductores siempre mienten’a cargo de Juan Bolea, autor y coordinador de la muestra y la entrega de Premios del  I Concurso de Microrrelatos IES Sierra de la Virgen.

Bolea ofreció al público asistente un interesante repaso por la historia de los detectives e investigadores más conocidos del mundo del cine y la novela negra, con nombres tan conocidos como Sherlock Holmes, Agatha Christie o Hércules Poirot.

Pero ¿cuál fue el primer detective de la historia de la literatura? “Se trata de Auguste Dupin, una creación del gran genio americano Edgar Allan Poe en 1840. A pesar de que nunca estuvo allí, lo hizo francés”, aseguraba Bolea. Hasta aquel momento no había existido una figura que apoyase a la policía en la resolución de un caso criminal. “Su primera aparición es en la novela ‘Los crímenes de la calle Morgue’, considerado el primer relato policial de la historia”, añade. Este personaje volvería a aparecer en ‘El misterio de Marie Rogêt’ y en ‘La carta robada’.

No sería hasta 40 años después cuando aparecería el segundo gran detective de la historia de la novela de la mano del dramaturgo británico Arthut Conan Doil. “Fue en 1880 y, en esta ocasión, la historia la cuenta un tal Watson, un médico militar retirado que se topa con un estudiante de medina con el que comparte piso y gastos en el 221 de Baker Street”, relata.

En este caso, Holmes sí que interviene en la escena del crimen, se hace pasar por otras personas, recoge pruebas: Es lo que Watson denomina un monstruo de la inteligencia deductiva”. En este momento, la novela negra era un éxito de ventas que podía encontrarse en cualquier quiosco y se vendía por entregas. En 1920 llegaría el primer detective reconocido en versión novela: el Hércules Poirot de Agatha Christie.

Llegados a los años 40, un detective real pero retirado de las calles decide lanzarse al mundo de la novela negra de la mano de su personaje Sam Spade al que daría vida el mismísimo Humphrey Bogart -el hombre de la gabardina- en ‘El halcón francés’. “Se produce un salto a unas novelas más realistas y críticas con la sociedad”, prosigue. Y en esta misma línea llegaría otro de los grandes autores del siglo XX, Truman Capote, con sus relatos sobre crímenes reales y su obra ‘A sangre fría’, como publicación emblema y un claro ejemplo del nuevo género narrativo que diluye los límites del periodismo y la literatura.

Por supuesto, España también cuenta con sus propios casos investigadores como Plinio, el personaje de Tomelloso (Ciudad Real), creado en 1960 por Francisco García Pavón; o el sargento Bevilacqua y su ayudante, la guardia Chamorro, que aparecen en la novela ‘El alquimista impaciente’, de Lorenzo Silva, entre otros.

Por su parte, el propio Bolea ha creado numerosos personajes como el de Martina de Santo, una subinspectora de la brigada de Homicidios de la Policía de Bolscan, una ciudad ficticia situada en el norte de España. Sin embargo, en 2016 se cruzaría en su camino otro detective, Florián Falomir, mientras trabajaban juntos en un caso: Destacaba por tratarse de un personaje humorístico que, para mi sorpresa, fue muy bien recibido por los lectores, por lo que escribí su propia historia: ‘Los viejos seductores siempre mienten’”. Sin embargo, Bolea asegura que esto no eclipsa el verdadero centro de la novela: el enigma. “Mientras lees no te puedes despistar porque están pasando cosas, y ese fue el gran reto para mí mientras escribía esta obra”, concluye

El acto continuó con la entrega de los premios del I Concurso de Microrrelatos  I.E.S. Sierra de la Virgen; el instituto  ha recibido 22 relatos con la temática del VI Festival Aragón Negro de este año: “Héroes, erotismo y magia” y la Comarca del Aranda. Esta actividad es la primera vez que se convoca en el Instituto y se ha dirigido a los  alumnos y alumnas de 4 de ESO y 1 de Bachiller. Se cuenta con la colaboración del departamento de lengua del IES y el departamento de cultura de la Comarca del Aranda. En el caso de esta edición del Concurso de Relatos, que esperamos continúe en próximas ediciones del FAN, se entregaron tres premios consistentes en  material escolar y de deporte y que fueron entregados por Pilar Artiaga (profesora del IES), Mariser Gascón (técnico de cultura de la Comarca del Aranda) y el propio Juan Bolea que destacó la calidad de los relatos y les animó a continuar con su afición escritora.

Las ganadoras fueron:

  • Primer premio: Nuria Fajardo Lahoz. “ La verdadera historia”
  • Segundo premio: Alba Prunera Marín. “Decepciones”
  • Tercer premio: Raquel Velilla Romero “El misterio del Aranda”.

Finalmente los actos se clausuraron con  la firma de ejemplares  “Los viejos seductores siempre mienten” y con el coloquio con los asistentes sobre la conveniencia de la continuidad de este festival en el territorio aragonés.

MICRORRELATOS GANADORES

PRIMER PREMIO: Nuria Fajardo Lahoz (1º Bachillerato HCS)

La verdadera historia

Él golpeaba a una enorme quimera con su gran mandoble cerca de Tergakum. Su ejército disminuía, pero él seguiría hasta el final. Nadie conocía su nombre, ni siquiera le habían visto la cara. Le llamaban Freystan; en hestorn, frey significa “salvador” y stan “todos”, el salvador de todos.

El tiempo pasaba y seguía protegiendo Tergakum de los seres que venían a atacar la ciudad, hasta que le llegó un mensaje transmitido por un fénix: le necesitaban en el poblado de Aratikos. El caballero silbó y apareció un pegaso, con el que se dirigió al pueblo. Mientras volaba, vio que en Awasaya se libraba una batalla, así que descendió para ayudar. Freystan derrotó al general de los invasores, Orsejus.

—Y, gracias al general, ahora conocemos a Awasaya como Oseja,
—dijo el abuelo al niño. —Bueno, mañana seguiremos; buenas noches, Max, —le dio un beso en la frente y le arropó.

SEGUNDO PREMIO: Alba Prunera Marín (4º ESO C)

Decepciones

Era una noche húmeda en la Comarca del Aranda. El cierzo agitaba salvaje los árboles y las gotas de lluvia mojaban sin piedad las calles.

Mientras, tú y yo, mojadas y salvajes, gozando a oscuras en la cama de tu cuarto.

Las yemas de tus dedos recorrían cada esquina de mi desnudez y con cada roce salía sin obstáculo un ahogado gemido de mis inquietos labios. Tus manos me otorgaban el placer más tierno del mundo y tu lengua comenzaba a moverse traviesa por mi cuerpo cuando…

“Ring, ring, ring…”

Son las siete de la mañana y te espera otro largo y seco día de instituto.

TERCER PREMIO: Raquel Velilla Romero (4º ESO C)

El misterio del Aranda

Al comenzar el verano, un chico vino a pasarlo al pueblo; ¡era aprendiz de mago!

Pasábamos los días recorriendo los pueblos de la comarca del Aranda. Un día, nos encontrábamos en el castillo de Mesones y nuestro amigo nos dijo que lo podía hacer desaparecer, pero nadie le creyó. Pasamos la noche allí para ver el resultado, nos despertamos y nos encontramos el castillo del Papa Luna. Había cambiado los castillos de pueblo, así que nos fuimos a Illueca y allí se encontraba el convento de Gotor. ¡Una locura! Todos los edificios históricos estaban cambiando de pueblo.

La comarca se hizo famosa por esto y miles de turistas nos visitaban. Decidimos dejarlo así, pero sí le preguntamos por el truco. Nos reunió en el nacimiento del río Aranda y lanzó una botella con un papel. Si la encontráis, ahí tendréis la solución.