Utebo | Juan Manuel Calvo presenta ‘Dentro de poco os podré abrazar. Supervivientes aragoneses de los campos nazis’

UTEBO | RAMÓN RUIPÉREZ

En la tarde del 29 de enero el Centro Cultural Mariano Mesonada acogió la presentación del libro «Dentro de poco os podré abrazar. Supervivientes aragoneses de los campos nazis», que corrió a cargo de su autor, Juan Manuel Calvo Gascón. El acto estuvo presentado por la técnico de Cultural del Ayuntamiento de Utebo, María Pilar Mas, y congregó a más de una veintena de vecinos que no quisieron perderse la presentación de esta obra tan cercana, por su carácter netamente aragonés, como emotiva.

Según explicó su autor, el título de la obra es la frase final, extraída a tenor literal, de una carta de un aragonés deportado, Dámaso Ibarz, en la que se despedía de su familia y les anunciaba que, una vez liberado el campo de concentración de Mauthausen en mayo de 1945, dentro de poco les podría abrazar. El libro, en esencia, es un recorrido por la vida de todos los aragoneses, contabilizados en mil (de los cuales 600 fueron asesinados y 400 sobrevivieron), que fueron deportados a campos de concentración nazis y que, una vez finalizado el conflicto bélico en 1945, se vieron en la tesitura de que, en su condición de republicanos, se vieron en una especie de limbo por su carácter apátrida ya que en España ni eran bienvenidos ni se les brindó ayuda institucional para facilitar su regreso. De hecho, según explicó Calvo Gascón, muchos de ellos pudieron volver mucho más tarde, ya en la década de los 60, cuando, luego de haber sido acogidos en Francia, lo hicieron con pasaporte francés.

Gascón incidió, también, en la gran labor que, en pos de mantener vivo el recuerdo de aquel sufrimiento para que jamás se volviera a repetir algo semejante en Europa, realizó, y sigue realizando, la asociación Amical de Mathausen, fundada por un grupo de supervivientes republicanos en 1962 y que recoge el espíritu de su homónima Amical francesa, fundada en 1945. En la actualidad, ambas colaboran para mantener vivo el recuerdo de aquella atrocidad e incidir en la importancia de la memoria histórica como vector de conocimiento y prevención.

Con estas mimbres, durante la hora y media que duró el encuentro con Calvo, el autor presentó numerosos casos de aragoneses deportados, contó innumrables anécdotas y acercó al público asistente un pedacito de la historia más negra de la Europa del siglo XX