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John Connolly: “La novela negra puede abordar grandes problemas, pero también es divertida”

John Connolly, creador del famoso detective Charlie Parker, fue el gran protagonista de la gran Gala de Premios de la IV edición del Festival Aragón Negro. A pesar de que necesitó una traductora durante la entrevista, Connolly se esforzó por hablar un poco de español.

Sobre la novela negra, Connolly dijo que “a veces está menospreciada en comparación con otra literatura, pero no es peor. Solo hay buena o mala literatura. Todos los escritores de ficción deberían aspirar a la calidad de la literatura. Aunque no la alcancemos con esta lucha podemos elevar el género”. Además, “la novela negra puede abordar grandes problemas y asuntos, pero también es divertida”, aseguró.

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La redención, la justicia, la empatía y la compasión son elementos muy presentes en sus obras. Precisamente, “en la época del ‘brexit’, Le Pen y Trump es cuando más hacen falta estos valores”, dijo el autor, que además recordó la frase de Edmund Burke: “para que triunfe el mal solo es necesario que los buenos no hagan nada”.

Sobre su última novela publicada en España, ‘La canción de las sombras’, Connolly dijo que es su “libro menos violento pero el que tiene el número más alto de muertos”, pues habla de crímenes nazis. Connolly hizo hincapié en que estamos en “la última oportunidad para hacer justicia” a las víctimas del Holocausto, porque “en cinco años todos los malos estarán muertos”. Sin embargo, desde que este libro se publicó en Reino Unido, hace dos años, “ha reaparecido esa vieja derecha, negacionistas del Holocausto… es deprimente. Da rabia seguir con los mismos debates”, comentó el autor.

Bolea le dijo que el Mal está muy presente en su obra pero, ¿existe el Bien? “Yo creo que la mayoría de las personas son buenas, aunque sean egoístas o tengan cosas malas. Pero la mayoría no tenemos la intención de hacer el mal. Pero a veces hay algún crimen horroroso que nos hace pensar en la razón, en si hay una fuerza más allá de la razón que puede entrar en nuestro mundo”. Connolly agradeció a la traductora su labor y pidió un fuerte aplauso para ella y para los traductores de sus libros, sin los cuales él no estaría allí.

Tras la gala fue amable con todo aquel que se acercó a saludarle y a felicitarle por su obra, posó sonriente en las fotos que sus lectores le pedían y dedicó (en español) varias docenas de libros. “Es increíble ver que se forma cola para firmar mis libros”, comentaba después en la cena, todavía sorprendido, “eso significa que estoy haciendo algo bien, hay esperanza”.

Texto: Laura LatorreFotografías: Álvaro Sánchez

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