Tauste | Boris Quercia: “Cuando uno escribe una obra es como si lanzara una botella con un mensaje al mar sin saber qué ocurrirá con ella”

TAUSTE | CAMINO IVARS

El pasado viernes, 22 de enero, el autor, actor y guionista chileno Boris Quercia visitaba la localidad de Tauste en el marco de la octava edición del Festival Aragón Negro (FAN). Como explicaba Pilar Fresco, responsable de cultura del Ayuntamiento de la localidad, contar con la presencia del escritor era “todo un lujo para los vecinos y las vecinas del municipio”. “Como ahora nuestra vida cultural es tan limitada, este evento todavía es mucho más especial”, reivindicaba.

El creador y director de ‘Los 80’, una de las series más exitosas de la televisión chilena, presentaba ‘Hoy no quiero matar a nadie’ (Editorial Al revés), novela que narra las aventuras del tira -como se denomina a los policías en Chile- Santiago Quiñones, y la cual forma parte de una trilogía que además fue adaptada a televisión en 2019 de la mano de la serie ‘Tira’: “No es un buen hombre, tampoco tan malo, solo que quizás nunca dejó de ser ese niño callado y algo triste que aún no termina de comprender del todo cómo funciona este intrincado mundo nuestro”.

El genero de la novela policial es, en su opinión, muy social pues aborda temáticas muy necesarias de tratar y en las que la sociedad presenta alguna fractura ya que, opina, “Allá donde se produce un hecho delincuencial hay un espacio donde estamos fallando todos”. “Es en estos casos en los que la sociedad muestra sus vicios, por eso creo que este género nos permite poner el acento en cosas que, por lo general, permanecen ocultas y en aquellos asuntos en los que estamos fallando en algo como sociedad”, advierte el escritor chileno.

Escribir es descubrir

El autor compartía con el público de Tauste qué es aquello que más le engancha de la literatura. “Cuando uno escribe una obra es como si lanzara una botella con un mensaje al mar sin saber qué ocurrirá con ella. Y de repente, eso le va llevando a otros lugares”, explica Quercia. En su opinión, las historias no son creaciones sino descubrimientos que hacen los autores: “Creo que las historias están ahí, en alguna parte de nuestro subconsciente, y lo que hacemos los escritores es ir a buscarlas”.

Además, en su caso, Quercia reconoce que se lanzó al mundo de la escritura “como quien se adentra en un bosque sin un mapa”. “Cuando empiezo a escribir no tengo la menor idea de cómo continúa, por eso a veces parece que Quiñones está completamente perdido, eso es porque a mí me está pasando exactamente lo mismo”, confiesa el autor. Que reconoce que, en todo este proceso, es una de las personas que más se sorprende de cómo se van desarrollando los acontecimientos de su propia obra: “La idea es que yo, en vez de inventar la historia, la voy descubriendo”. Se trata de una libertad que, a nivel creativo, solo ha encontrado en el género de la literatura.

Sin embargo, reconoce que la función del escritor no difiere tanto de la de un juglar o un bufón. “Hoy, más que nunca, la gente necesita espacios donde ocupar su ocio de manera que pueda conmoverse, reír, llorar, empatizar con la gente”, advierte.