El Festival Aragón Negro arrancó en su XII edición en Monegrillo con una propuesta diferente: una mesa-debate centrada en “Los jóvenes en la sociedad actual: problemas y expectativas”. La Biblioteca Municipal Ángel Jaria fue el escenario de este encuentro en el que jóvenes de entre 21 y 26 años tomaron la palabra para compartir inquietudes, reflexiones y propuestas sobre su papel en el presente y el futuro de la sociedad.

Tuve el privilegio de moderar la actividad, que se estructuró en torno a varios bloques temáticos que permitieron abordar cuestiones clave como la educación, el empleo, la salud mental, la participación política o el impacto de las redes sociales.

Desde el primer momento se respiró un ambiente de diálogo sincero y enriquecedor. En el bloque educativo, los participantes coincidieron en que el sistema actual no prepara para la vida real. La irrupción de la inteligencia artificial fue vista con inquietud, pero también como una oportunidad para reinventarse. Se destacó la diferencia entre la juventud urbana y la rural: vivir en un pueblo puede implicar menos opciones, pero también ofrece libertad y una red de apoyo muy valiosa. “Ser de pueblo es una oportunidad”, resumieron.

La salud mental ocupó un espacio central. Se habló de la presión constante, de la comparación en redes y del cambio generacional que observan: se ha pasado de no poder expresar las emociones a una sobreexposición que a veces resta profundidad a los discursos. Se abogó por una mayor reflexión y una educación emocional más sólida.

Uno de los temas que emergió con fuerza fue la falta de sentido colectivo como sociedad. “Vivimos en una sociedad muy individualista, y eso no es solo cosa de jóvenes”, señalaron. No obstante, se puso en valor que, cuando la juventud se siente llamada a actuar, responde, como ocurrió durante la DANA en Valencia, donde fueron los primeros en ofrecer su ayuda.

La mesa-debate fue valorada de forma muy positiva por asistentes y participantes. “Nos ha sorprendido ver cuántas cosas tenemos en común”, comentaron algunos. Cerramos la sesión con un mensaje claro: los jóvenes no son el futuro, son el presente. Que crean en sí mismos y se atrevan a construir sus propias oportunidades. Que se hagan escuchar, porque su voz importa hoy más que nunca.

La jornada contó con la presencia del alcalde de Monegrillo, Alejandro Laguna, y de la bibliotecaria Mª Jesús Solanas, cuyo impulso y compromiso con la cultura hicieron posible esta actividad tan especial. Una tarde de reflexión, conexión y escucha activa que demuestra que el Festival Aragón Negro sigue apostando por la cultura como espacio de pensamiento crítico y compromiso con la realidad.

Por Úrsula Campos.

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