Como viene siendo tradicional, Aragón Negro cerró su presente edición, la número XIII, en Fórnoles (Teruel).
Hasta esta bella localidad del Matarraña se desplazó el biólogo Marcos Merchán, responsable de la Unidad de Genética Forense del Laboratorio Citogen (Zaragoza), para ofrecer una apasionante charla sobre su especialidad, tan relacionada con las investigaciones policiales. En el curso de la misma, los asistentes, muy numerosos, aprendieron a interpretar un perfil de ADN y a familiarizarse con las tecnologías y los trabajos de estos nuevos “detectives” que, en lugar de pistolas y chalecos antibalas, van armados con microscopios y reactivos químicos.
La conferencia de Merchán inspiró al concluir un amplio y muy interesante coloquio, con intervenciones y dudas sobre temas como la identificación de paternidad, la localización de restos humanos inhumados en la guerra civil o la clonación de seres vivos. Destacando una intervención del propio alcalde de la localidad, y abogado de profesión, Javier Vidal, en torno la llamada “cadena de custodia”, garantía (o lo contrario), de que las pruebas o restos de un caso o de una escena del crimen no hayan sido contaminados ( o sí), dando pie a una correcta sentencia o a graves errores judiciales.



