Manifiesto de la juventud actual
Nosotros, los jóvenes del presente, alzamos la voz con la convicción de que no somos el futuro: somos el ahora.
Vivimos en un mundo que cambia a una velocidad nunca antes vista. Nacimos en la era digital, crecimos con acceso a la información, y hemos aprendido a
cuestionar, a observar, a analizar. No somos indiferentes. Sentimos
profundamente lo que ocurre a nuestro alrededor: el cambio climático, la desigualdad, la violencia, la presión social, la incertidumbre. Somos una generación consciente.
A través de las redes sociales esparcimos conciencia y difundimos todos los
sueños, ideas e inquietudes que tenemos para transformar los prejuicios que hay sobre nuestra generación.
Estamos cansados de ser etiquetados como frágiles, superficiales,
despreocupados o dependientes de la tecnología. La realidad es otra: lidiamos con presiones enormes, expectativas imposibles y un mundo que muchas veces no nos comprende.
Lo que algunos llaman debilidad nosotros lo llamamos sensibilidad.
Lo que ven como distracción muchas veces es creatividad buscando mostrarse.
Creemos en la libertad, la diversidad, la inclusión y la igualdad. Queremos una educación que forme personas. Queremos líderes que escuchen, docentes que inspiren, medios que no nos reduzcan a estereotipos y adultos que comprendan.
Tenemos formas de pensar innovadoras, ganas de transformar este mundo, un mundo repleto de problemas que heredamos con la responsabilidad de transformarlo, aunque nunca se nos haya dicho cómo. Tenemos una parte del
proceso lograda, hemos creado formas de pensar que nos unen, movimientos con animo de mejorar la sociedad.
Los enormes avances tecnológicos de los últimos años han impactado de forma muy importante en nuestra generación. Su gran relevancia, en la mejora de la vida de las personas y de su bienestar en diferentes ámbitos, no puede ser dejada de
lado, somos una generación que ha crecido rodeada de tecnología y que ha buscado siempre formas de modernizarla. No podemos olvidarnos de estos avances tecnológicos, que han sido de gran relevancia y que seguramente se
verán opacados por los avances de futuras generaciones, pues es el ciclo de la vida.
Somos jóvenes y siempre se nos dice que debemos esperar, que no somos lo
suficientemente maduros y que somos muy pequeños. Pero no vamos a esperar a ser mayores para actuar. El cambio empieza ahora. Desde nuestras aulas,
nuestros teléfonos, con nuestra voz. Desde nuestras palabras y nuestras acciones.
Queremos que la sociedad deje de vernos como “el problema” o como una
generación perdida. Somos una generación despierta, creativa, comprometida con causas reales. No ignoramos lo que pasa: lo enfrentamos. Pero necesitamos espacios para expresarnos, para proponer, para construir.
No queremos que hablen por nosotros; queremos hablar con ustedes. No estamos perdidos. Estamos despertando.
No pedimos permiso para existir ni para opinar: ya estamos aquí.
Porque somos jóvenes, sí. Pero también somos voz, somos mente, somos corazón.
No olviden: los jóvenes somos el mañana… si es que el mañana llega.
LUCA MESAROS CÂMPAN Y PAULA PALMIRA CAMPO VICENTE
Instituto Liceo Europa
Representantes estudiantiles – 16 años
